Paula Otero, Coordinadora del Plan de Empleo en la Comunidad Valenciana

Publicado por En Realidad no tiene Gracia | Septiembre 5, 2012 | No hay comentarios

Paula Otero, Responsable de Empleo en Comunidad Valenciana

Paula Otero es la Coordinadora Plan de Empleo Cruz Roja en la Comunidad Valenciana y responsable del proyecto Empresa Diversa, uno de cuyos objetivos es promover la Responsabilidad Social Empresarial.

1. Cuéntanos Paula, ¿cuál ha sido tu recorrido profesional hasta llegar a Responsable de Empleo en la Comunidad Valenciana?

Antes de trabajar en Cruz Roja me dedicaba a la investigación en materia de políticas de empleo y género en la USC (Universidad de Santiago de Compostela), así como a investigación y docencia en materia de Responsabilidad Social Empresarial colaborando con Fundación ÉTNOR y la Universidad Politécnica de Valencia. También era voluntaria en una ONG valenciana, trabajaba centrada en temas como Consumo Responsable y RSE. En cualquier caso, me incorporé joven a Cruz Roja, por ello mi recorrido profesional vinculada a una entidad, lo he desarrollado sobre todo aquí, en la Institución. Y he tenido suerte: l@s compañer@s del Plan de Empleo de todas partes son excelentes ejemplos profesionales y gente a la que es imposible no tenerle un gran cariño.

De todas maneras, sigo intentando continuar con mis actividades de investigación, si bien el ritmo del trabajo (hemos doblado la atención a personas en el Plan de Empleo desde que comenzó la crisis…) no siempre me lo permite ;). En cualquier caso no me planteo dejarlo porque son cosas directamente vinculadas: investigación y acción.

2. ¿Cómo vinculamos la integración de colectivos vulnerables en las empresas en el marco de la Responsabilidad Empresarial?

Las organizaciones, al fin y al cabo, son personas que trabajan juntas por un objetivo común, por ello todo lo relacionado con gestión de personas siempre ha sido clave en RSE, enfocado a la creación de empleo de calidad y en igualdad de oportunidades como bases desde las que partir.

Cuando hablamos de integración de colectivos vulnerables y RSE estamos hablando por lo tanto de muchos de sus pilares básicos: relaciones con los interlocutores del entorno cercano como ONG y bolsas de empleo locales, acción social y por supuesto gestión de RRHH responsable-mejor llamarlo Desarrollo de Personas– tratando temas no sólo de Igualdad de Oportunidades o No Discriminación que serían los niveles mínimos, los mínimos legales, si no hablando de Gestión de la Diversidad y por tanto de incorporar innovación a los entornos organizacionales, la necesaria Conciliación, cuidado de la estabilidad laboral y las retribuciones, etc.

Y también es posible trabajar otros temas menos centrales, pero de gran interés: voluntariado corporativo, sensibilización o abogacía social tratando de lograr mejores condiciones para colectivos fuertemente vulnerables, y profesiones a éstos ligadas como por ejemplo el sector del trabajo doméstico.

Si siempre ha sido importante la inclusión laboral de personas en riesgo de exclusión en el marco de la RSC, ahora es crucial, y así lo perciben muchas empresas con las que colaboramos. Las empresas y organizaciones impactan, pero a su vez se ven impactadas, por el entorno social en el que se mueven, por ello entendemos que no es posible no pensar en estas cuestiones. La paz social es el primer paso para el desarrollo de una economía, y creo que por lo general somos conscientes de que no todos y todas hemos disfrutado de las mismas oportunidades, pero esto no nos convierte en personas menos válidas. Si discriminamos o excluimos laboralmente, nos abocamos a bolsas de pobreza que no se palian con cuidados asistenciales. La inclusión empieza por el reconocimiento de que no hay “ell@s”, debemos hablar de un “nosotr@s”, y es desde aquí desde donde se puede empezar a trabajar en RSE.

3. ¿Cuál es tu apreciación en cuanto a la respuesta que se obtiene por parte de las empresas en las buenas prácticas que implica la integración laboral de colectivos vulnerables?

Ambivalente, es lo primero que podría decir…

Por suerte, muchas empresas sí trabajan así en su selección de personal y cuentan con nosotr@s para que enviemos a entrevistas a participantes de los proyectos de empleo que llevamos a cabo, y muchas van más allá, colaborando voluntariamente en la formación de participantes de proyectos de empleo de Cruz Roja, generando opinión, o dando charlas a participantes sobre cómo realizar entrevistas de trabajo, por ejemplo. También hay empresas que trabajan muy bien los procesos de acogida del personal, algo que facilita mucho que personas de cualquier condición se integren mejor en su puesto de trabajo, algo en lo que también les apoyamos mediante seguimiento tras las preselecciones de personal que hacemos. Algunas empresas también en cuanto a acogida van más allá y tienen tutores/as específicos o programas que apoyan a personas con especiales dificultades una vez están en la empresa.

Igualmente hay empresas que colaboran apoyando económicamente estos programas, algo que sin duda nos hace falta ante el cierre de fondos públicos, pero lo ideal es que el apoyo económico vaya acompañado de las buenas prácticas que antes comentábamos.

Sin embargo, es cierto que quedan muchas empresas que no realizan estas prácticas y estamos detectando más respuestas xenófobas si la persona candidata al empleo es inmigrante. Es una pena, porque muchos estudios demuestran, y nuestr@s compañer@s ven día a día, que las empresas más sensibles a estas temáticas, muchas veces también son mejores gestoras y en general, empresas más exitosas que aquellas que “pasan” o directamente “rechazan”.

4. ¿Cómo intenta el Proyecto Empresa Diversa promover la RSE en la Comunidad Valenciana?

Lo que intentamos sobre todo es que las empresas sepan qué es la RSE, ya que muchas realizan prácticas pero no son conscientes de que lo hacen, y otras muchas, no son conscientes de los beneficios que reporta a la sociedad sí, pero también a la empresa, poner en práctica cuestiones que jamás debimos abandonar ya que responden a cuestiones éticas básicas.

Para ello realizamos difusión a través de dispositivos como nuestra web Cruz Roja Empleo-Comunidad Valenciana y el boletín electrónico mensual con noticias sobre estos temas al que también es posible apuntarse a través de esa misma web, colaboramos con medios de comunicación publicando artículos, y recientemente estamos realizando difusión también en redes sociales profesionales.

Además el proyecto se centra mucho en promover el acercamiento también desde el contacto directo. En años anteriores el proyecto ha formado a l@s compañer@s del PE de la C. Valenciana para que puedan hacerlo, y más específicamente desde la oficina autonómica se da apoyo para asesoramiento personalizado a empresas a través de la realización de diagnósticos de RSE, que da recomendaciones específicas para cada caso, y que por el momento está siendo agradecido por las empresas que lo han realizado.

También y esto es básico, promovemos redes entre empresas, otras organizaciones sociales y asociaciones empresariales para que conjuntamente apoyemos estos temas a nivel local. Creemos que la cercanía, saber qué está haciendo en verdad cada uno en materia de RSC, y el hacerlo juntos, compartiendo buenas prácticas, saberes y problemáticas, nos une y nos hace crear comunidad, que es lo que muchas veces tenemos la sensación de que ha fallado en esta crisis.

5. La presentación de la campaña ‘En realidad no tiene gracia’ en Valencia tuvo muy buena acogida. Desde tu punto de vista, ¿qué opinión te merece la campaña y cómo crees que puede influir en la sensibilización de las personas encargadas de la contratación en las empresas?

Como antes comentaba con respecto a la reacción de las empresas respecto a integración laboral y RSE, ahora mismo (y también antes, pero de forma menos evidente) la discriminación a personas inmigrantes está siendo grave. Por ello lanzar esta campaña, no sólo con respecto a inmigrantes, si no con respecto a todas las “etiquetas” que se asocian a la vulnerabilidad, me parece fundamental. Hemos hablado muchas veces en Cruz Roja que quizás ahora sea el momento, porque la gente comprende que estar en una situación de vulnerabilidad (por no tener empleo, por ejemplo, gran fuente de exclusión, de las más) le puede pasar a todo el mundo.

Creo que por ello la acogida está siendo buena, por eso y porque me parece una campaña muy bien pensada, gracias a la colaboración de esos grandes del humor que han realizado las piezas de la campaña. El humor recoge críticas, sanas, necesarias, que no “entran” de otra manera, y que sabemos que son totalmente reales desgraciadamente.

Cómo llega a las empresas es algo que todavía no tengo claro, pero por el momento tengo la sensación de que está llegando el mensaje de que sí nos ocupamos de esto todavía, no vale la excusa de la crisis, sigue preocupando que no se discrimine, y esto es importante.

Por otro lado la campaña también dispone de materiales y ejemplos para trabajar la diversidad no incide sólo en el “esto hay que hacerlo” se proponen herramientas para el “cómo”.

6. En el contexto socio-económico actual, ¿Cuáles son tus expectativas respecto a la implicación de las empresas en Responsabilidad Empresarial?

Mis expectativas son altas, es verdad que soy una convencida de estos temas y creo profundamente que son más que necesarios, son imprescindibles. No es sostenible ni económicamente, ni medioambientalmente, ni socialmente la irresponsabilidad empresarial o el afán de lucro sobre todas las cosas y lo hemos visto muy claramente.

Sin embargo lo que observo es una dualidad cada vez más acentuada. Aquellas empresas que estaban convencidas, ahora lo están más, creo que muchas piensan que si sobreviven es porque han hecho bien las cosas, pero ¿qué ocurre con aquellas que no?

Muchas, creo que empezarán a hacer cosas porque la crisis nos ha vuelto más exigentes y querrán adaptarse. En un contexto de abundancia puede pasar medianamente desapercibido que una empresa contamine, discrimine o tenga unas condiciones laborales pésimas, pero en el momento actual, se percibe como aprovecharse de una situación injusta, y produce si cabe más rechazo, especialmente si la empresa va bien. Menos consumidores y más exigentes pueden motivar que la competencia empresarial aumente, y esto prodría presionar positivamente.

Está claro que muchas empresas están pasando por momentos difíciles y hablar de RSE pueda parece pedirles demasiado, pero hay muchas medidas que no tienen coste económico (relacionarse con el entorno local, ciertas medidas de conciliación que compensen la difícil situación del personal…) que pueden ayudar a la empresa a tener una mejor situación interna y externa. En cualquier caso, muchas empresas seguirán sin hacer de la RSE su filosofía de empresa, lo vemos todos los días, pero esto no es novedad, pese a las oportunidades que pierdan.

Mi lectura es positiva porque creo que la crisis ha eliminado la tolerancia, por parte de quienes estamos en el campo de la RSE y creo que por parte de la sociedad, a los mensajes de RSE meramente publicitarios que francamente, han hecho y hacen mucho daño. Por otro lado, las empresas que en verdad se lo creen, están haciendo más esfuerzos y todo ello suma para que se esté subiendo el listón.

Por convicción ética o por cálculo de coste-beneficio, más empresas se incorporarán a realizar prácticas de RSE, y lo harán mejor, espero. Como se dice en muchas ocasiones, hablar de RSE es hablar de una “lluvia fina” que poco a poco va calando, con crisis o sin crisis. Los cambios de valores son lentos, pero evidentemente se dan, si no seguiríamos siendo la misma sociedad que hace siglos.