Me río de los estereotipos con Borja Cobeaga

Publicado por En Realidad no tiene Gracia | enero 12, 2016 | No hay comentarios

 

Cerramos la primera edición de la serie Me río de los estereotipos con la participación de Borja Cobeaga, todo un especialista en hablar de estereotipos con humor. Como responsable de los guiones de Ochos apellidos vascos y Ocho apellidos catalanes ha conseguido que millones de personas reflexionen con una sonrisa. Es todo un placer contar con su opinión en nuestro blog. Esperamos que su entrevista os guste.

Va una mujer poco agraciada, un jubilado y un negro a una entrevista de trabajo… ¿Cuál crees que tendría más oportunidades de conseguirlo?

Es difícil de responder. Quizás una jubilada poca agraciada y negra se llevaría la peor parte. Vaya inicio para chiste incorrecto, por cierto.

 ¿Reconoces discriminación de algún tipo en el mundo del cine?

Es un mundo MUY masculino. Es cierto que en los equipos de cine siempre hay mujeres, existen un montón de ayudantes de cámara, auxiliares de producción, ayudantes de dirección, figurinistas… Pero por ejemplo, en dirección de fotografía hay poquísimas mujeres, y en guión y dirección la cuota tampoco es para echar cohetes.


¿Crees que los actores tienen que enfrentarse a estereotipos por su origen, sexo o edad?

Y muchos más estereotipos, como la apariencia física, el número de seguidores en Instagram, lo atractivo que sea su torso (sea hombre o mujer). Creo que son un montón de condicionantes. Algunos llegan a ser ridículos.

¿Qué es lo que más valoras en una actriz/actor a la hora de contratarle para trabajar en una película?

Puede sonar muy abstracto pero valoro su inteligencia y su generosidad. Con esto me refiero a que tenga una visión de conjunto de la película, no lo mejor o peor que va a quedar su papel en la historia. Que juegue en equipo y eso lo hace un actor o actriz inteligente y generoso.

¿Crees que unos rasgos muy marcados o un acento que no sea español puede abrir o cerrar puertas en el mundo de la interpretación en nuestro país?

Hay una cosa que pasa en España y que no sé si es frecuente en otros países y es que un actor, si tiene un acento originario marcado, ha de quitárselo de inmediato. Si eres canario, andaluz o gallego, por ejemplo, debes hablar un español neutro. Esto es una tontería en la que muchos colaboramos, yo el primero. Pero es una tontería centralista.

 

¿Crees que en la ficción que se produce en televisión y en el cine hoy en España se reproducen estereotipos y prejuicios? ¿Se te ocurre algún ejemplo, bueno o malo?

En la mayor parte de la ficción que producimos se reproducen estereotipos. Esto es culpa de todos: de quienes escribimos o dirigimos, de quien produce esta ficción, de la aceptación del público. Gran parte de las series o películas que tienen éxito son tremendamente directas en sus mensajes, no dejan sitio a sutilezas, están destinadas a un público tan amplio que los topicazos campan a sus anchas. Todo tiene que ver con el éxito inmediato y masivo. Y se podría aplicar al audiovisual o cualquier sector de nuestra sociedad.


¿Faltan personajes de la vida real que nunca son representados en la tele o el cine? 

Faltan personajes de todo tipo. En cualquier serie que hagamos podrás ver un abuelo o un inmigrante, pero no suelen ser representativos y se perfilan para aparentar “normalidad”, para que nuestra cuota de buena conciencia se vea satisfecha. Hay otros personajes que preferimos ver en reality-shows, como si fueran espectáculos de feria. Eso no es apariencia de normalidad, es montar un circo.

¿Que haya diferentes nacionalidades en un equipo de rodaje crees que puede enriquecer el trabajo?

En España sí que hubo esta tradición. Ya no tanto, pero en los 60 y 70 muchas producciones norteamericanas, británicas o italianas se rodaron en nuestro país. Los veteranos hablan de grandes caos pero sobre destacan la diversión… Debieron pasarlo muy bien.

Utilizar el humor contra los estereotipos, ¿te parece una buena idea?

Es difícil manejar la sutileza, que es la primera cosa en la que uno piensa si quiere combatir los estereotipos. Pero también se puede luchar contra ellos potenciando los tópicos al máximo. “El libro del Buen Amor” era un texto que predicaba la virtud exponiendo justamente todos los vicios. Con los estereotipos se puede hacer lo mismo y con humor.

 

¿Se te ocurre algún chiste?

No es un chiste exactamente pero quería contar uno de vascos y esta es la historieta que más me gusta. Me lo contó Josemi Ibarretxe, un guionista vizcaíno. Esto es uno de Bilbao que subió a lo alto del monte Artxanda para ver cómo era Bilbao sin él.