Javier Caballero, voluntario del Plan de Empleo en León

Publicado por En Realidad no tiene Gracia | Agosto 19, 2012 | No hay comentarios

Javier, voluntario de empleo de León

¿A qué te dedicas, qué te llevo a acercarte al Plan de Empleo de Cruz Roja?
Soy Licenciado en filosofía y letras, en especialidad de Historia del Arte. Estuve durante varios años dando clase en colegios privados de historia, geografía y arte. Como mi situación laboral era inestable, aprobé las oposiciones en una cosa radicalmente opuesta que es como socorrista acuático en el Ayuntamiento de León, y bueno digamos que a partir de esto surge el punto de encuentro con Cruz Roja.

Se puso en contacto conmigo Reyes qué de aquí de León y me dijo que Cruz Roja había firmando un acuerdo nacional con la UME (unidad de emergencias militar de elite) y a partir de este convenio entro a formar parte de Cruz Roja como instructor. Se convalidan mis títulos académicos al tiempo que se complementan con cursos como formador de formadores que son necesarias para poder impartir este tipo de metodologías con Unidad Militar de Emergencias.

Con esto, empiezo a ver que Cruz Roja tiene muchas ramificaciones, con muchas capacidades y que esa estructura se amplía a muchísimas cosas, es cuando empieza a contar conmigo para cuestiones como las habilidades sociales, puesto que participación en medios de comunicación tanto en radio como en televisión y prensa donde hablo sobre patrimonio, la cultura y los deportes de aventura.

Comienzo a tener afinidad con Eva, con Reyes y con el equipo de Cruz Roja y me dicen que si podría dar cursos de habilidades sociales. Yo encantado de la vida empecé a dar cursos de habilidades sociales sobre todo con mujeres una cosa que también me gratifico mucho porque era un colectivo muy desfavorecido en el cual hay que tratar una especial atención, sobre todo inmigrantes, latinoamericanas, marroquíes, alguna mujer procedente del este y bueno para mí fue una cosa muy gratificante. Pensé que iba a enseñar algo y al final me enseñaron ellas a mí porque no solamente acabas hablando de la materia al final acabas hablando de su cultura, de su religión, de su política, de sus medios económicos, de su vida personal…

¿En qué te ha enriquecido estar en contacto con otras culturas?
Desde el punto de vista cultural que, por supuesto te enriquece muchísimo, pues tienes curiosidad después en el plano político, en el plano social, como es la vida allí, la cultura religiosa, como les influye el tema del empleo en un país musulmán, su vida gastronómica… son muchas curiosidades que a pesar de que lo has leído en muchos libros no es lo mismo que lo leas que te lo cuenten en primera persona. Desde cómo llegan a España, cómo tienen que pelear para hacerse un hueco en la sociedad. Me preocupa mucho el tema de la intolerancia, la intransigencia, si realmente en España han encontrado los cauces personales para poder hacerse mejor persona, para poder convivir, para ver que plano laboral le podían meter en un hueco seria un montón de cuestiones tanto personales, profesionales como laborales.

En esta línea, ¿qué opinión te merece el trabajo que hacemos en materia de sensibilización?
Muy positivos ya que se orientan a integrar a colectivos marginados, a las personas que más lo necesitan, no es una demagogia, simplemente es la realidad. Es una pena que no existan más entidades que puedan acercarse a este tipo de personas que lo necesitan para poder adecuarse con más personalidad en la sociedad Española.

Además, es una ironía porque España siempre fue un crisol de culturas siempre ha habido una paz cultural durante muchos siglos sería absurdo que ahora negásemos una realidad. Aquí siempre ha habido musulmanes, judíos, un montón de razas, desde los íberos, romanos y griegos, en definitiva, un mosaico de culturas en el que se ha reflejado un montón de gente muy variada.

¿Qué funciones destacarías entre tus quehaceres en Cruz Roja?
He estado impartiendo cursos de economía financiera en el ámbito doméstico y ha sido muy enriquecedor para mí. Consiste en analizar cómo economizar su dinero, cómo llegar a fin de mes. Aunque parezca una tontería hay mucha gente que no sabe administrarse bien, cómo hacer frente a una tarjeta de crédito, qué es una tarjeta de débito, cómo organizarse de cara al colegio del los niños, la compra habitual, hacer frente a los gastos cotidianos, cómo pedir un crédito, en definitiva, sobre economía familiar.

En este tipo de taller dedicamos casi el mismo tiempo a hablar de economía financiera que de sus propios problemas. Les interesa escucharte y que les escuches, intercambiar opiniones, es una de las cosas que más enriquece del ser humano.

¿Se ve diferente la institución Cruz Roja desde fuera que desde dentro?
Por supuesto, y eso que no tenía una imagen mala, más bien anticuada. Si no existieran este tipo de instituciones habría mucha gente que lo pasaría muy mal. No es sólo que ha cambiado mi percepción, sino que me siento orgulloso de pertenecer a Cruz Roja, me siento muy satisfecho de formar parte.

El problema es el dichoso tiempo, que uno tiene muy poco e intentar acomodar estas cosas a tu vida es complicado. Si por mí fuese daría muchos más talleres, daría muchas más cosas pero bueno cada uno aporta lo que puede.

Cruz Roja es fundamental en la sociedad actual. Por ejemplo, antes veía un conflicto en el exterior al cual acudía Cruz Roja y a lo mejor no le prestaba la atención. Ahora intento saber qué es lo que pasa, cómo son los medios con lo que cuenta, a dónde quiere llegar, cuál es la raíz del problema… me implico mucho más en todo.

¿Qué consejo le darías a alguien que está dudando si comenzar a ser voluntario de Cruz Roja?
Ayudar a los demás es lo más gratificante que existe en la vida. Es muy importante, no es como muchas veces dicen por egoísmo, sino que estén contigo es un valor añadido. Ver que es un pequeño grano de arena la aportación que tú puedes hacer pero que haces sentir mejor a los demás. Eso no tiene precio, el hecho que te dediquen una sonrisa, que pueda acceder al mercado laboral, acceder a una entrevista de trabajo con mejor formación, que sus reducidos ingresos los puedan administrar, llegar a fin de mes, que su calidad de vida mejore… Es lo que le diría a esos voluntarios, que se acerquen a Cruz Roja que no se van a arrepentir, que es una cosa de las mejores que harían en sus vidas. Además con la gente que he topado es gente con mucha calidad humana, solo por eso ya merece la pena intentarlo.